6 pasos para masterizar tu track

6 pasos para masterizar tu track

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La masterización es el proceso por el cual un disco logra sonar como tal, es decir, de manera cohesionada y como un concepto sonoro total. Por consiguiente, esta etapa final es crucial y preponderante en el proceso creativo y productivo de un proyecto musical.

Es por esto que en este nuevo artículo y tutorial de nuestro blog #PlugAndPlay, te enseñaremos a masterizar tu track en tan solo 6 efectivos pasos.

 


1. Prepara tus tracks:

Será necesario que exportes tus tracks (stereo) en formato de audio no comprimido (.aiff o .wav), ojalá con una frecuencia de muestreo de 44 Khz como mínimo y 24 bits de profunidad.

Importa estos exports a una nueva sesión dedicada a tu masterización. Si lo deseas puedes hacer lo mismo en un software especializado como Ozone 7.

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2. Correcciones:

Corrige cualquier problema que tengas en tu sonido general, ya sean relacionadas a la ecualización, espacialidad, frecuencias bajas, etc. Para ello, utiliza un analizador de espectros, sin embargo siempre recuerda: “No dejes para el master lo que puedes hacer en la mezcla”.

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3. Mejoras:

Luego de haber corregido los errores que puedan haber quedado en la mezcla, debes intentar mejorar el sonido de tu track. Intenta usar emuladores de cinta, ecualización, ampliadores de la imagen estéreo, etc.

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4. Comprime:

Si quieres darle un poco más de energía a tu track y quizás reducir (delicadamente) el rango dinámico, debes comprimirlo entre -1 a -2 db, sólo a modo de “Glue”, es decir, que el compresor se transforme en el proceso que junte y aglutine la mezcla general.

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5.  Limita:

Este es uno de los procesos más importantes y delicados dentro de la masterización, ya que puede mejorar o destruir tu trabajo. Se cuidadoso y limita sin degradar tu pista. Si limitas demasiado sólo estarás sacrificando transientes y calidad de sonido por sobre volumen y nivel.

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6. Compara:

Siempre es recomendable tener un track de referencia, ojalá en formato no comprimido. Para este propósito, puedes usar uno de los temas de tu banda o artista favorito y usarlo para comparar su sonido con el resultado final de tu track.

    


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